Hoy al despertar he sentido algo distinto en el aire. Me he levantado, he pasado por el baño para adecentarme un poco, he desayunado... y la extraña sensación de que algo grande iba a suceder seguía ahí.
Luego me he ido al despacho y he encendido el ordenador, he revisado mi e-mail, he mirado si alguien había dejado algún comentario en el blog -iluso de mí- y cuando me disponía a levantarme de la silla algo me ha impulsado a utilizar el Google. Ha sido como si una extraña fuerza se apoderara de mí y me obligara a encontrar esto:
No hay lugar para la duda. Jesucristo, el más grande de los superheroes ha guiado hoy mi mano. Alabado sea por los siglos de los siglos. Amén.
Aviso para navegantes: no veais el vídeo más de una vez, ya que aunque la canción es mala de cojones se engancha la "joía".
"Los hombres de la Broadcasting House".
Hace 10 meses

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