11 de enero de 2008

Viernes 1 de junio de 2007, 12:45h

Sigo sin saber nada de la nota. No sé si debería tomármela como una amenaza, pero como mínimo es para preocuparse. No le he dicho nada a nadie por ahora, pero he decidido que le hablaré de ella a Juan Blanco cuando volvamos a vernos. Seguro que puede aconsejarme sobre qué hacer.

Hoy estoy espeso. Llevo tres horas delante del ordenador. Tres horas inútilmente perdidas. Me siento incapaz de empezar con el diseño de un logotipo para una cadena de verdulerias. ¡Nada más facil, coño! ¡He diseñado mil logos más difíciles que éste! Pero tengo la cabeza en las calles, y en todo lo que he descubierto y aprendido éstos dos últimos meses. Se me empieza a acumular el trabajo y como no me ponga las pilas los clientes van a empezar a mosquearse. Estoy agotando las excusas para las entregas tardías. Para colmo, ésta noche se me ha roto el móvil en una pelea, con lo que los clientes no podrán contactar conmigo hasta que me consiga otro, y empezarán a ponerse aún más nerviosos. A primera hora ya han llegado los primeros e-mails preguntando donde me he metido.

Si algo he aprendido ésta noche pasada es a no llevar el móvil encima cuando salga a hacer el superhéroe. La primera razón es obvia: los móviles se rompen fácilmente. Pero hay otra, en la que no había caído hasta que el maldito aparato empezó a sonar en mitad de la noche, mandando todo intento de discreción a tomar por culo. El factor sorpresa se esfumó y los cuatro tipos que estaban desvalijando la joyería se volvieron hacia mí como uno solo, pensando seguramente que sus bates y sus palancas de hierro me pondrían en mi lugar. Evidentemente no sabían quién era yo, y los que acabaron atados, amoratados y con un post-it pegado en los pasamontañas fueron ellos. Yo solo me quedé sin móvil, y sin saber quién cojones me había llamado a esas horas.

En definitiva, que mañana me toca acercarme a por un móvil nuevo. Más vale que me ponga con el logotipo o no tendré con qué pagarlo...

1 comentario:

Manuel dijo...

Comento en esta entrada, aunque llevo desde que volviste al hilo el día 11. Me alegra mucho que hayas vuelto a publicar asiduamente, hacia tiempo que necesitaba una nueva dosis de historia.

Como dije en un comentario el día que dejaste la publicación en tiempo real, aqui tienes un fan incondicional de tu obra.